Nuestra casa es el resultado de la restauración y reconversión en vivienda de un antiguo molino harinero construido en 1920, ubicado en la huerta de Botorrita rodeado de campos de cultivo donde antiguamente se molía el trigo para convertirlo en harina.

La industrialización de estos procesos como en tantos otros derivó en su cierre y abandono durante largos años.

El componente emocional ha jugado un papel muy importante en el proyecto ya que el molino perteneció a nuestro bisabuelo y es para nosotros un orgullo que la casa continúe en la familia cien años después, con otro uso pero con el sabor que el paso del tiempo confiere a las cosas bonitas.

Nuestro objetivo ha sido mantener la mayoría de componentes originales del edificio como las vigas de madera, las paredes interiores de piedra, los gruesos muros exteriores, el paso de agua bajo la casa que movía la antigua maquinaria, como resultado ofrecemos a nuestros clientes una casa con espacios grandes, confortables y tranquilos, alejada no más de un kilómetro del centro urbano de Botorrita, lo suficiente para sentirte aislado pero sin renunciar a la tranquilidad que aporta un centro urbano cercano.